Ética: parte de la filosofía que tiene por objeto la moral y las obligaciones del hombre y como las acciones humanas adquieren este carácter según la relación que guardan con el deber, también podría decirse que el deber es el objeto de la ética. El manejo de los valores éticos es fundamental para el investigador y docente de la ciencia, porque con la integración de dichos valores en sus funciones, garantiza la asertividad en la toma de decisiones y la veracidad de la investigación.

Conocimiento: uno de los productos más elaborados de la cultura y constituye un importante agente de desarrollo de la época actual, conocida como la era del conocimiento.

Investigación: proporciona al egresado las herramientas que le permiten avanzar en el desarrollo de la investigación y docencia, con calidad en la generación de nuevos conocimientos.

Calidad: conjunto de propiedades inherentes a los estudios de cuarto y quinto nivel, como son la docencia y la investigación que lo hacen digno de aprecio.

Excelencia: considerada como la superior calidad, bondad o mérito que hace digno de singular prestigio a una cosa, en este caso los estudios para Graduados de la URBE.

Innovación: permanente búsqueda de mejores conocimientos, métodos, prácticas y procedimientos que tengan como eje la capacidad y la acción de los doctorantes y maestrantes con relación al trabajo creativo.

Paradigma: búsqueda de sistemas y praxis innovadores que amplíen y consoliden la capacidad y el criterio de los investigadores y expertos para ejecutar cambios eficaces en el área.

Sinergia: multiplicación de fuerzas que se generan mediante la adecuada coordinación de recursos de cualquier orden, para lograr un resultado mejor que la simple suma de las partes.

Cambio: permanente responsabilidad de tener siempre claro que vivimos una época marcada por la renovación, que ésta ya no es una opción sino cuestión de supervivencia y la responsabilidad de ejecutar cambios en el ámbito de cada área del conocimiento para propiciar el desarrollo sustentable.